Radar Voz, República Dominicana.- La Embajada de los Estados Unidos en República Dominicana informó este jueves el cierre, hasta nuevo aviso, de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo. La medida responde a una política de «cero tolerancia» frente a cualquier señal o sospecha de corrupción.
A través de un comunicado oficial, la sede diplomática dejó claro que no permitirá conductas que pongan en duda la transparencia dentro de sus dependencias. El mensaje subraya que la corrupción no tiene cabida en el Gobierno estadounidense ni en ninguna institución pública.
La embajadora Leah Francis Campos fue enfática al señalar que utilizar un cargo oficial para beneficio personal constituye una falta grave a la confianza pública. En sus declaraciones, afirmó que no tolerará ni siquiera la percepción de irregularidades dentro de la Embajada que encabeza.
«La corrupción es una violación repugnante y deshonrosa de la confianza pública», indica el comunicado, destacando que la decisión busca enviar un mensaje firme sobre la postura institucional frente a este tipo de conductas.
La DEA ha mantenido presencia en el Caribe y en República Dominicana durante varias décadas, colaborando en operativos y estrategias contra el narcotráfico en la región. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no ofrecieron detalles sobre qué motivó específicamente el cierre de la oficina local.
Hasta el momento, tampoco se ha informado cuánto tiempo permanecerá suspendida la oficina ni cómo se coordinarán las labores antidrogas mientras dure esta medida.
El anuncio genera expectativas sobre los próximos pasos que adoptará la misión diplomática y sobre el impacto que podría tener en la cooperación bilateral en materia de combate al narcotráfico.



