Santo Domingo, República Dominicana.- El Ministerio de Salud Pública exhortó a la población a cuidar la salud renal y adoptar hábitos preventivos para evitar la Enfermedad Renal Crónica, una condición que suele avanzar de manera silenciosa y detectarse en etapas avanzadas.
El llamado se realiza en el marco del Día Mundial del Riñón, que se conmemora cada año el 12 de marzo con el propósito de sensibilizar a la población sobre la importancia del cuidado de estos órganos vitales.
Para este año, la jornada internacional se desarrolla bajo el lema «Salud renal para todos: cuidando a la gente, protegiendo el planeta», enfocado en promover acciones que garanticen una mejor atención y prevención de enfermedades renales.

En las palabras centrales del boletín epidemiológico correspondiente a la semana ocho, el ministro de Salud, Víctor Atallah, explicó que la enfermedad renal crónica afecta a millones de personas en todo el mundo.
El funcionario señaló que ese trata de un padecimiento progresivo caracterizado por la pérdida gradual de la función de los riñones, lo que puede derivar en complicaciones graves si no se detecta y trata a tiempo.
Atallah indicó que uno de los principales retos en el manejo de esta enfermedad es que, en muchos casos, los síntomas aparecen de manera tardía y poco específica, lo que dificulta su diagnóstico oportuno.
Por esta razón, las autoridades sanitarias recomiendan realia chequeos médicos periódicos, especialmente en personas con factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad o antecedentes familiares de enfermedad renal.
Asimismo, Salud Pública aconseja mantener una alimentación equilibrada, reducir el consumo de sal, evitar el uso indiscriminado de medicamentos y mantenerse hidratado como parte de las medidas de prevención.
La institución también reiteró la importancia de fomentar estilos de vida saludables y promover la educación sobre la salud renal en la población.
El ministerio recordó que la detección temprana y el control adecuado de las enfermedades crónicas son claves para prevenir el deterioro de la función renal y mejorar la calidad de vida de los pacientes.



