Radar Voz.- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, alertó sobre las posibles consecuencias económicas del conflicto en Irán, señalando que su impacto podría ser comparable al provocado por la COVID-19 en 2020.
Durante una intervención ante la Unión de Industriales y Empresarios de Rusia, el mandatario indicó que ya existen evaluaciones que equiparan ambos escenarios debido a su alcance global. Según explicó, así como la pandemia ralentizó la economía mundial, el actual conflicto en Oriente Medio comienza a generar efectos similares.
Putin destacó que la crisis ha comenzado a impactar de forma «cada vez más evidente» la economía internacional, especialmente a través de interrupciones en las cadenas logísticas. Estas alteraciones, dijo, afectan la producción y las relaciones comerciales entre países, debilitando sectores clave.
Entre las más afectadas mencionó las industrias vinculadas a hidrocarburos, metales y fertilizantes, fundamentales para la estabilidad económica global, las cuales enfrentan un entorno de incertidumbre ante la prolongación de las tensiones.
El jefe de Kremlin también reconoció que resulta difícil prever el desenlace del conflicto, incluso para las naciones directamente involucradas, lo que aumenta la volatilidad de los mercados internacionales.
A pesar del panorama incierto, análisis recientes apuntan a que Rusia ha logrado beneficios económicos en medio de la crisis, impulsados por el incremento en las exportaciones de petróleo. No obstante, factores como ataques a infraestructuras energéticas y limitaciones en la logística han reducido parte de ese potencial, con caídas estimadas en torno al 40% en algunos niveles de exportación.



