Santo Domingo, República Dominicana.- El Festival de Cine Global de Santo Domingo inauguró su décimo octava edición la noche del miércoles 28 de enero en la histórica Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con un lleno total y la presencia de figuras destacadas del ámbito cultural y político dominicano, entre ellas el expresidente Leonel Fernández. Esta edición, que se extenderá hasta el 4 de febrero, reafirma su apuesta por el cine como espacio de reflexión social, memoria histórica y puente intercultural.
La gala inaugural tuvo como centro el estreno mundial de Milly, la reina del merengue, largometraje dirigido por Leticia Tonos que narra la trayectoria de Milly Quezada desde su emigración a Estados Unidos hasta su consolidación como ícono del merengue internacional. El musical cinematográfico combina elementos documentales y dramatizados para abordar temas clave como identidad, resiliencia y memoria cultural.
Previo a la proyección, el escenario se llenó de emoción con un homenaje póstumo a figuras de gran impacto en el cine y la cultura dominicana: José Rafael Lantigua, René Fortunato, Agliberto Meléndez y Cheo Zorrilla, cuyas trayectorias fueron evocadas entre aplausos y reflexiones sobre su legado.
Durante su discurso, el director ejecutivo del festival, Omar de la Cruz, destacó la culminación del 25º aniversario de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), organizadora del evento, y subrayó que este hito marca también el inicio del camino hacia los veinte años del festival, que se celebrarán en 2028. De la Cruz enfatizó que el cine dominicano ha crecido y se ha fortalecido gracias a espacios como este, que promueven diálogos, coproducciones y políticas culturales integradoras.
Además de la película inaugural, la programación incluye proyecciones de cine internacional, cortometrajes destacados como Platanero (seleccionado en Sundance 2025), y actividades paralelas que abarcan conversatorios, encuentros con creadores y reflexiones sobre las narrativas contemporáneas del audiovisual. El país invitado de honor este año es Hungría, cuyo cine clásico y contemporáneo amplía la visión global de la muestra.
Una figura que también acapara la atención es la escritora dominico-estadounidense Julia Álvarez, presente con un documental sobre su vida y obra, acompañado de un conversatorio sobre identidad y memoria cultural. Su participación aporta un enfoque literario y transnacional a un festival que busca trascender fronteras y fortalecer la presencia del cine caribeño en el escenario global.



