Santo Domingo, República Dominicana.- Los trabajos de remodelación que se desarrollan en la Ciudad Colonial continúan avanzando, aunque todavía se mantienen varias calles cerradas y zonas intervenidas, generando inconvenientes para peatones, comerciantes y conductores que circulan por este importante punto turístico de la capital.

Durante un recorrido realizado por el equipo de Radar Voz, se pudo observar la presencia de brigada trabajando, calles parcialmente abiertas y otras aún en proceso de intervención, con hoyos, tuberías expuestas y matieriales de construcción en distintas vías del sector. Aunque el ministro de Turismo, David Collado, ha encabezado la entrega de varias calles ya remodeladas, los trabajos continúan luego de varios años desde su inicio.
Uno de los principales inconvenientes señalados por los visitantes y residentes es la intervención simultánea de varias calles, lo que obliga a los peatones a caminar por la vía vehicular ante la falta de espacios habilitados para el tránsito seguro. Esta situación ha generado molestias entre quienes visitan la zona con fines turísticos o recreativos.
El tránsito vehicular tambiénse ha visto afectado. Conductores y taxistas señalan que el acceso a la zona se ha complicado debido a los cierres y desvíos, lo que ha provocado congestión en calles clave como Arzobispo Meriño. En áreas cercanas a la Puerta del Conde, choferes indicaron que algunos servicios de transporte evitan entrar a la zona por los largos tapones.
La obstrucción de vías alternas como Hostos, Arzobispo Nouel, 19 de Marzo y José Reyes ha reducido la movilidad dentro del casco histórico, afectando también la dinámica comercial. Propietarios de negocios aseguran que la disminución en el flujo de visitantes se ha reflejado directamente en las ventas diarias.

Otro de los aspectos señalados durante el recorrido es la presencia de polvo generado por los trabajos, así como la ubicación de baños portátiles que, según comerciantes, provocan malos olores cuando no reciben mantenimiento frecuente, afectando el ambiente en áreas cercanas a los establecimientos.
Algunos comerciantes también expresaron preocupación por la extensión de los horarios de trabajo más allá del tiempo establecido inicialmente, lo que, aseguran, prolonga el ruido y dificulta las operaciones normales de los negocios durante la tarde y la noche.
Ante esta situación, propietarios de establecimientos hicieron un llamado a las autoridades del Ministerio de Turismo y la Alcaldía del Distrito Nacional para mejorar la coordinación de los trabajos, reducir el impacto económico en la zona y establecer fechas claras para la culminación de las obras.
Pese a los inconvenientes actuales, visitantes y comerciantes coinciden en que la remodelación representa una inversión importante para el fortalecimiento turístico de la zona, aunque consideran necesario acelerar los trabajos y mejorar la planificación para reducir los efectos negativos mientras concluye el proyecto.



